El liberalismo es una doctrina que busca limitar la intervención del Estado en la vida económica, social y cultural
Queremos una sociedad de propietarios y no de proletarios
Con monopolios no hay libertad
Lo inherente al hombre es ser libre
Sepamos ser libres no siervos menguados

IDEOLOGÍA:

 

A. IDENTIDAD: El Partido Movimiento Libertario es el partido liberal de centro

que defiende y promueve los valores de la dignidad de la persona humana,

la libertad con responsabilidad, igualdad ante la ley, tolerancia, solidaridad

social, prosperidad individual y la búsqueda de la felicidad.

 

En el Movimiento Libertario impulsaremos un Estado eficiente, eficaz,

enérgico y suficiente, concentrado en sus funciones básicas y prioritarias,

regido por el principio de subsidiariedad de la acción del Estado. Será en

suma un Estado director, no actor. En ese contexto, defenderemos la

democracia; justicia imparcial, pronta y cumplida; separación de poderes;

fortalecimiento de los gobiernos locales y la buena gobernanza.

 

Deseamos contribuir a transformar Costa Rica en una sociedad más libre,

más próspera, participativa y solidaria, y que todos los costarricenses vivan

con mayor bienestar.

 

B. VALORES Y PRINCIPIOS: El Partido Movimiento Libertario se regirá por

los siguientes valores y principios:

 

1- Dignidad de la persona humana. Todas las políticas públicas deben girar

en torno al bienestar de la persona humana. El ser humano no debe ser

visto ni tratado como un medio en beneficio del Estado, ni en beneficio de

otros seres humanos. Todo lo contrario, el Estado existe en función del

bienestar y la protección de las personas. Cada persona es distinta y, por lo

tanto tiene capacidades, posibilidades, aspiraciones, metas preferencias y

personalidades distintas. Esa individualidad y diversidad del ser humano

debe respetarse siempre.

 

2- Libertad con responsabilidad. Los seres humanos gozan de un atributo

que es consustancial a su naturaleza: el libre albedrío. En el partido

Movimiento Libertario confiamos en la capacidad de las personas para tomar

sus propias decisiones, asumiendo cada uno la correspondiente

responsabilidad. Ese ejercicio de la libertad no es ilimitado. En primer 3

lugar, conlleva responsabilidad y, en segundo, el ejercicio de la libertad de

cada uno termina donde comienza la libertad del otro. Por lo tanto, cada

ser humano tiene el derecho de actuar y expresarse de la forma que quiera,

según su propio juicio, sin ser forzado, mientras respete el mismo derecho

de otros y no viole los derechos individuales de nadie.

 

3- Igualdad ante la ley. Todas las personas, independientemente de las

particularidades que los hacen diferentes, deben tener igualdad ante la ley.

Nadie debiera tener el derecho de imponer su punto de vista sobre las

demás personas, aunque sea por el supuesto beneficio de éstas. La igualdad

ante la ley supone que la única forma moral de relacionarnos unos con otros

es a través de la persuasión, respetando los derechos fundamentales de

cada persona y nunca a través de la imposición.

 

4- Tolerancia. De las diferencias individuales se deriva la tolerancia como

valor. Significa el respeto por las diferencias socio económicas, físicas, de

edad, creencia religiosa, género, preferencia sexual, raza o etnia, cultura,

lenguaje, nacionalidad, y filiación política o filosófica que cada persona tiene.

 

5- Solidaridad. Individualidad y solidaridad social no son excluyentes. La

decisión de ser o no solidario es voluntaria y personal. La solidaridad no

debe ser impuesta por el Gobierno ni por ningún grupo o colectivo. Más

bien, las políticas públicas deberían remover todos los obstáculos que hoy

afectan la canalización de la solidaridad para ayudarse los unos a los otros.

Además de la solidaridad individual, defendemos la solidaridad del Estado,

regida por el principio de subsidiariedad, para casos como los seguros 4

sociales, servicios de educación y salud, así como la protección del ambiente

para futuras generaciones.

 

6- Prosperidad individual. Buscamos que cada persona desarrolle su propio

potencial individual. Una sociedad que posibilite eso, será una sociedad en

la que todas las personas aspiren a mayor bienestar.

 

7- Búsqueda de la felicidad. Cada persona tiene el derecho a escoger lo que

constituye su propia felicidad y tratar de lograrla. Nadie más debe decidir

cuál es el propósito de su vida ni prescribir lo que significa su felicidad.

 

C. ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ROL DEL ESTADO:  Para el partido

Movimiento Libertario la organización de las personas en sociedad y el rol

del Estado deben enmarcarse en los siguientes postulados:

 

1- Democracia. Creemos en la democracia, no solo como la forma mediante

la cual los ciudadanos eligen libremente a los representantes populares en

elecciones secretas, periódicas y supervisadas por un órgano independiente

que garantice la transparencia del proceso y el respeto de la voluntad

popular; sino como forma de gobierno, sustentada en el respeto a la

Constitución Política, incluyendo las garantías individuales y sociales, la

separación de poderes, estado de derecho, y el deber de rendir cuentas.

Creemos en la democracia representativa como la forma ordinaria para la

toma de decisiones colectivas, y mecanismos de democracia participativa

para la toma de decisiones colectivas extraordinarias.

 

2- Estado de Derecho. Creemos en la convivencia dentro de un Estado de

Derecho regido por una Constitución Política que salvaguarde los derechos 5

inalienables de la persona, donde las leyes sean neutrales y aplicables a

todas las personas por igual. La Constitución, leyes y reglamentos

constituyen las reglas bajo las cuales las personas interactúan en sociedad.

En todo caso, y por encima de la legislación positiva, se impone el respeto a

los derechos humanos fundamentales.

 

3- Separación de poderes. Defendemos la separación e independencia de

los poderes del Estado y combatimos la centralización e instrumentalización

del poder para favorecer intereses que no sean los de la colectividad.

 

4- La buena gobernanza. El Estado deber ser operado de manera austera,

eficiente, eficaz, transparente y simple. Deben eliminarse las trabas,

regulaciones y procedimientos burocráticos que obstruyan la iniciativa de

las personas para resolver sus problemas, generar riqueza y puestos de

trabajo, así como para auxiliar a aquellos que no puedan valerse por sí

mismos o estén en una situación socialmente vulnerable.

 

5- Descentralización y fortalecimiento de gobiernos locales. Como una

forma de evitar la tentación de la concentración de poder, así como para

favorecer la eficiencia y eficacia en el uso de los fondos públicos, creemos

en la descentralización y desconcentración del poder en favor de los

gobiernos locales.

 

6- Principio de subsidiaridad de la acción del Estado. Confiamos en la

capacidad de las personas para resolver sus problemas más cercanos y crear

riqueza. Por eso abogamos por eliminar los obstáculos que impiden a las

personas y organizaciones de toda clase desarrollar posibilidades para

prosperar, ayudarse mutuamente y alcanzar metas de acuerdo a sus 6

capacidades y esfuerzo propio. El principio de subsidiariedad de la acción

del Estado significa que no se debe quitar a las personas ni las

organizaciones de la base piramidal organizativa de la sociedad lo que éstas

a través de la iniciativa individual, las organizaciones voluntarias de ayuda y

el sistema de mercado, puedan resolver por sí mismas. Así como tampoco

es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden,

quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y

proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda

acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda

a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos ni absorberlos.

Entonces, lo que puede hacer una persona que lo haga. Si no puede, debe

permitírsele a las personas organizadas en comunidades, barrios,

asociaciones y otras instituciones privadas resolver sus problemas. Si éstas

no pueden, que el gobierno local entonces lo haga. Y si éste no puede,

entonces se justifica la acción del gobierno central. De esta forma, el

gobierno central sólo debe ocuparse de aquellos asuntos que son

absolutamente imposibles de solucionar en los planes inferiores de la escala

piramidal de organización de la sociedad.

 

7- Justicia imparcial, pronta y cumplida. Una sociedad no podrá crear las

condiciones para que las personas desarrollen su potencial, ni para producir

riqueza, si no cuentan con un sistema de administración de justicia que

permita a las personas resolver sus diferencias rápidamente, en una forma

imparcial y con idoneidad. El sistema de administración de justicia debe

brindarle confianza a las personas de que los asuntos sometidos a su

consideración no serán manipulados para beneficio de quienes detentan

poder político o económico.